Las enfermedades respiratorias afectan las vías nasales, los bronquios y los pulmones. Van desde infecciones agudas (como un resfriado) hasta condiciones crónicas que requieren tratamiento de por vida.
Aquí te presento las más comunes, divididas por su naturaleza:
1. Enfermedades Crónicas (Largo Plazo)
Son condiciones que obstruyen el flujo de aire o inflaman las vías respiratorias de forma persistente.
Asma: Inflamación de las vías respiratorias que provoca sibilancias (silbidos al respirar), falta de aire y opresión en el pecho. Es muy común en niños, pero afecta a personas de todas las edades.
EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica): Causada principalmente por el tabaquismo. Incluye la bronquitis crónica (tos con flema por mucho tiempo) y el enfisema (daño a los sacos de aire de los pulmones).
2. Infecciones Agudas (Corto Plazo)
Suelen ser causadas por virus o bacterias y aparecen de forma repentina.
Gripe y Resfriado Común: Infecciones virales que afectan la nariz, garganta y, a veces, los pulmones.
Neumonía: Una infección que inflama los sacos de aire (alvéolos), los cuales pueden llenarse de líquido o pus. Puede ser grave, especialmente en adultos mayores.
Bronquitis Aguda: Inflamación de los bronquios que suele seguir a un resfriado, causando mucha tos y mucosidad.
3. Otras Condiciones Relevantes
Rinitis Alérgica: Reacción a alérgenos como polen, polvo o caspa de animales que causa estornudos y congestión.
Cáncer de Pulmón: Crecimiento celular descontrolado en los tejidos pulmonares, con el tabaquismo como principal factor de riesgo.
Cuándo consultar a un especialista (Neumonólogo)
Es importante buscar ayuda profesional si presentas:
Disnea: Sensación de falta de aire al realizar esfuerzos mínimos.
Tos persistente: Que dura más de tres semanas.
Dolor torácico: Al respirar o toser.
Cianosis: Tinte azulado en labios o uñas (falta de oxígeno).

